Blefaroplastia o Cirugía de Párpados

 

Blefaroplastia o Cirugía de Párpados

 
Lo que debe saber sobre la blefaroplastia

La cirugía de blefaroplastia está diseñada para remover el exceso de piel en el párpado superior, o para retirar o reacomodar las bolsas de grasa en el párpado inferior. Es un procedimiento de complejidad baja, que generalmente se lleva a cabo en pacientes mayores de edad; no obstante, algunas personas jóvenes presentan trastornos congénitos o alteraciones en la posición de los surcos que desean corregir, así que es posible hacerlo a cualquier edad.

Beneficios

En casos convencionales, este tipo de cirugía cambia la estética de los ojos, pues conlleva a un rejuvenecimiento de párpados que a su vez corrige las líneas y arrugas más notorias, así como la hinchazón de párpados superiores, y la remoción de las bolsas prominentes que aparecen debajo de los ojos. También ofrece otros beneficios, como la mejoría del aspecto visual. El músculo elevador del párpado superior es un músculo voluntario que está situado en el interior de la órbita, al tener peso adicional que es la piel que está sobrando, trabaja de forma aumentada, por lo que los pacientes pueden cansarse al leer o sufrir de dolores de cabeza. Cuando se retira este exceso de piel, el músculo logra descansar. Muchas personas temen que les cambie la mirada con este procedimiento (al quitar piel en exceso); sin embargo, es un cirujano plástico u oculoplástico experto, el encargado de hacer una serie de mediciones para saber exactamente dónde realizar el corte y cómo reducir el riesgo de complicaciones, específicamente en cuanto al cierre ocular, que es lo más complejo.


Cicatrización

Ahora bien, hay que tener en cuenta que el párpado tiene la piel más delgada de todo el cuerpo, por tanto, la cicatriz tras el procedimiento es casi imperceptible, así que la posibilidad de que se produzca un queloide en dicha zona, o de que quede un corte pronunciado, es muy baja. En el caso del párpado superior, la cicatriz se diseña en el surco supratarsal, lo que permite que ésta permanezca guardada y que no sea visible. En principio, la única forma de percibir la incisión es cuando la persona cierra los ojos; al cabo de tres meses, resulta difícil notarla. En cuanto a la parte de abajo del ojo, la cicatriz se esconde en un surco debajo de las pestañas, e igualmente, con el tiempo, queda invisible.

Características del procedimiento

Esta intervención se puede hacer con anestesia local y tiene una duración de 30 minutos en total. El tiempo de recuperación oscila de tres a cuatro días; y al quinto, se pueden retirar los puntos. Es recomendable que el paciente evite el sol durante los primeros tres meses. Los resultados se ven muy bien al mes, y son definitivos entre tres y seis meses. La blefaroplastia se mantiene a través del tiempo: los pacientes pueden sentirse satisfechos con su nueva mirada hasta 15 y 20 años después.

 

Ventajas

Procedimiento ambulatorio
Recuperación rápida
Incapacidad de 2 a 3 días
Resultados duraderos
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